Extrañamente hoy es un día que denominaría como liviano, estoy en vacaciones, tengo que estudiar pero lo postergare cuando pueda concentrarme más porque ahora sentimientos van y vienen, recuerdos van y vienen y así ¿Quién se concentra? por eso decidí escribir un poco, para despejar esta mente en blanco que cuando se llena de colores, como decía un buen maestro puede escribir en amalgamas de tantas tonalidades que puede tornarse incomprensible.
El movimiento de los arboles cuando el viento sopla en las tardes de primavera es la idea plasmada de una tranquilidad exagerada, un movimiento sereno. Sin pensar que se avecina una tormenta y que luego las hojas estarán tan pesadas de gotas que poco desearan moverse, pero afortunadamente para nosotros no somos como los arboles que están atados a continuamente repetir el mismo circulo vicioso.
¿Has pensado en volver al cero? Para que repetir la misma historia, empezamos una vez más pero no vamos a donde inició, sino donde TODO terminó.